Image hosted by servimg.com

Image hosted by servimg.com
Image hosted by servimg.com
Estreno Glee 5x17
"Opening Night" en:
Image hosted by servimg.com
Últimos temas
» FanFic Brittana: Medianoche V (Adaptada) Cap 2
Sáb Oct 20, 2018 4:41 pm por 3:)

» FanFic Brittana: Justicia IV (Adaptada) Cap 10
Sáb Oct 20, 2018 4:34 pm por 3:)

» (FIC-Klaine) "Escenas borradas" Glee «My head is a broccoli»
Sáb Oct 20, 2018 7:57 am por Klainefan

» BRITTANA Las Abandonadas
Mar Oct 16, 2018 11:10 am por 3:)

» BRITTANA Si fueras mía capitulo 22 y 23
Mar Oct 16, 2018 11:06 am por 3:)

» BRITTNA Tatuaje para dos capitulo 10 y 11 fin
Mar Oct 09, 2018 6:31 am por micky morales

» FanFic Brittana: Contrato (Adaptada) Epílogo
Jue Ago 30, 2018 6:53 pm por 23l1

» [Resuelto]FanFic Brittana: De Noche (Adaptada) Epílogo
Jue Ago 30, 2018 6:50 pm por 23l1

» FanFic Brittana: Sin Compromiso (Adaptada) Epílogo
Lun Ago 27, 2018 7:13 pm por 23l1

» FIC Brittana -Decisiones - Capitulo 97º
Lun Ago 27, 2018 7:11 pm por 23l1

» [Resuelto]FanFic Brittana: Por Ti (Adaptada) Epílogo
Lun Ago 27, 2018 7:05 pm por 23l1

» [Resuelto]FanFic Brittana: Tal Vez (Adaptada) Epílogo
Lun Ago 27, 2018 7:03 pm por 23l1

» Comprar Pasaportes,licencia de Conducir,DNI,TOEFL,IELTS
Lun Ago 27, 2018 8:57 am por SbQ_04

» BUSCO FANFIC BRITTANA
Vie Ago 10, 2018 1:00 am por Keniaortiz

» BUSCO FANFIC BRITTANA
Vie Jul 27, 2018 9:17 pm por Sanny25

» [Resuelto]Brittana: (Adaptación) El Oscuro Juego de SATANÁS... (Gp Santana) Cap. 7 Cont. Cap. 8
Sáb Jun 16, 2018 12:24 pm por Tati.94

» Fanfic: "One Shots Brittana"
Lun Jun 11, 2018 7:45 pm por 23l1

» BRITTNA _CURSO_DE_ACCIóN capitulo 35 y prolongo fin
Lun Jun 04, 2018 10:30 pm por 3:)

» BRITTANA la guarda espaldas capiculo 7,8 y fin
Mar Mayo 22, 2018 11:41 pm por 3:)

» [Resuelto]BRITTANA: La Clausula. Cap. 13
Lun Mar 19, 2018 6:38 pm por 3:)

Sondeo

Musical Favorito Glee 5x15 Bash

11% 11% [ 4 ]
19% 19% [ 7 ]
11% 11% [ 4 ]
24% 24% [ 9 ]
27% 27% [ 10 ]
8% 8% [ 3 ]

Votos Totales : 37

Image hosted by servimg.com
Los posteadores más activos de la semana

Disclaimer
Image hosted by servimg.com
·Nombre: Gleek Latino
·Creación: 13 Nov 2009
·Host: Foroactivo
·Versión: GS5
Glee
Image hosted by servimg.com

[Resuelto]Fanfic Brittana Gp: La otra. Epílogo

Página 7 de 9. Precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9  Siguiente

Ir abajo

Finalizado Re: [Resuelto]Fanfic Brittana Gp: La otra. Epílogo

Mensaje por Tati.94 el Jue Dic 21, 2017 8:29 pm

Isabella28 escribió:Mmm sam, tenia que aparecer sam el imbecil y san donde diantres anda.
Yo quisiera saber tambien donde se metió San!! Que venga a espantarle las moscas a Britr ¿no?
avatar
Tati.94
*******
*******

Femenino Mensajes : 407
Fecha de inscripción : 08/12/2016
Edad : 24
Club Brittana

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Finalizado Re: [Resuelto]Fanfic Brittana Gp: La otra. Epílogo

Mensaje por Tati.94 el Jue Dic 21, 2017 8:36 pm

micky morales escribió:Tenia que ser labios de salamandra! no tengo mas nada que comentar!!!!
Pues si ese Sam apareciendo donde no lo llaman.
avatar
Tati.94
*******
*******

Femenino Mensajes : 407
Fecha de inscripción : 08/12/2016
Edad : 24
Club Brittana

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Finalizado Re: [Resuelto]Fanfic Brittana Gp: La otra. Epílogo

Mensaje por Tati.94 el Jue Dic 21, 2017 8:39 pm

JVM escribió:No me da buena espina Sam siento que tambien es un poco misterioso y que algunas cosas no son normales, y bueno Britt comparandolo con San creo que es normal porque la morena la dejo muy marcada  no ha pasado mucho tiempo tambien... ASi que haber como sigue todo y que pasa cuando Santana se entere que Britt "siguio adelante"  
Si, si, si. Tiene su dosis de rareza, no me da confianza. Si, normal que Britt haga comparaciones, siente muchas cosas por San.
avatar
Tati.94
*******
*******

Femenino Mensajes : 407
Fecha de inscripción : 08/12/2016
Edad : 24
Club Brittana

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Finalizado Re: [Resuelto]Fanfic Brittana Gp: La otra. Epílogo

Mensaje por Tati.94 el Jue Dic 21, 2017 8:45 pm

Capítulo 26


—Me gustaría pasar la noche contigo hoy —me dijo Sam durante la cena.

Todo mi cuerpo se puso rígido. Sabía que esto iba a llegar, eventualmente  tenía que hacerlo, por supuesto, pero no me sentía preparada para ello.

Estuvimos saliendo por casi un mes. Probablemente debería sentirme lista.
Simplemente no lo hacía.

—Sam —comencé a decir.

Su mano cubría la mía a través de la mesa, y me dio lo que pensé que debía  ser una sonrisa tranquilizadora.

—No para eso. No trataba de ser grosero. Me quedaré en tu cuarto de invitados o algo así. Tendré el día libre mañana, y pensé que sería bueno compartir el desayuno contigo. En tu casa.

Me pareció una petición extraña, realmente, pero me encontraba demasiado aliviada para pensarlo mucho.

—Claro —dije torpemente y volví a comer.

Probábamos un nuevo restaurante francés esa noche, como lo hacíamos  en la mayoría de nuestras citas. Sam era un amante de la comida, y su  favorita era cocina gourmet francesa. Incluso ordenó en francés.

¿Qué había de emocionante en eso?

****

El resto de la noche fue básicamente como lo vendió.

Nos acurrucamos un poco en mi sofá. Nos besamos un poco, pero eso fue todo. Era un buen besador.

No sentía el nivel de atracción como por Santana, pero sabía que era mejor.  No era normal la forma en que Santana me hacía sentir, y no planeaba  prepararse para la decepción con cada relación futura por esperar tal cosa.
Pero besar a Sam era agradable. Eso era algo.

Y luego nos fuimos a la cama. Separados.

Es un hombre de palabra, pensé mientras me dormía. Ni siquiera intentó llevarlo más lejos.

****

Me desperté encendida y por el olor de tocino.

Recordé vagamente los sueños febriles que tenían mis sábanas torcidas alrededor de mis caderas. Estirándome, sonreí y me pregunté si Santana podía cocinar de verdad.

Y entonces me di cuenta.

Mierda.

Él no era Santana cocinando para mí. Era Sam, y me sentía realmente culpable por el desliz.

Me vestí y me esforcé por olvidar cómo desperté.

Desayunamos. Sam hacía un omelette asesino. No parecía haber una cosa en la que fuera malo.

—Tengo entradas para esa comedia romántica que querías ver. Entradas para el preestreno —dijo Sam mientras terminábamos.

A Sam le gustaban las comedias románticas.

Tuve ese instante de nuevo. Opuesto.

****

Salimos de la casa, y nos dirigimos al espectáculo en el coche de Sam, que se encontraba estacionado en mi bordillo, cuando ocurrió lo más extraño.

Deborah Apestosa Dillons, mi menos favorita vecina, cruzó la calle y se acercó a nosotros. Era una mujer pequeña, delgada, con el rostro oculto y ojos que parecían no parpadear. Hoy su cabello oscuro se encontraba lleno de grasa alrededor de su rostro, claramente con la necesidad de un lavado.

—Um, hola —le dije, torpemente, porque dejé de tratar de saludarla hace años. Era una de esas personas que no respondían el saludo. Nunca entendí cómo podía hacer eso, simplemente ignorar un hola con la mano o un saludo,  pero parecía ser un atributo constante para los locos.

Quiero decir, ¿qué tan difícil era dejar de fingir que no veías a nadie a tu alrededor y sólo saludar? ¿Por qué no quieres ser amable con la gente que  vive al lado de ti? Porque eras Loco.

Ella no me regresó el saludo, solo lanzó uno de los discursos más extraños que he escuchado en mi vida.

Era tan desconectado y difícil de entender que no capté de lo que hablaba durante dos minutos.

Y cuando lo hice, levanté una mano y la detuve.

—¿Me estás diciendo que mi ex me está demandando?

Con los ojos abiertos, asintió.

—¿Por qué?

—Por dinero —dijo como si fuera obvio, lo cual supongo que lo era.

—Pero ¿cómo cree que me va a demandar dinero?

—¿Recuerdas cuando lo golpeaste, cuando volviste a separarte?

Suspiré y asentí.

—Por eso. Daños por eso.

Sam se mantuvo en silencio durante la duración de nuestro extraño intercambio, pero sentí su mano en mi cintura tensa cuando dijo eso.

—¿Por qué me dices esto? —pregunté. Ella no era del tipo que le hiciera a nadie favores sin incentivos—. ¿Qué tiene que ver contigo?

—Bueno, llegó directamente a mi casa el día que lo golpeaste. ¿Alguna vez te dije eso? —Sacudí la cabeza. No lo hice, porque nunca nos hablábamos. Porque era Loca.

—Bien —continuó—, estaba magullado y ensangrentado, lo vi salir de tu casa de esa manera. Soy parte de la demanda. Un testigo, ya que vi que claramente fuiste tú quien lo golpeó, desde que salió de la casa y sólo tú y él estaban en casa.

—Eso es un supuesto —dijo Sam en silencio—. No te encontrabas allí para  el evento, así que nada que puedas agregar tiene ninguna relevancia, en la corte o en vida. No tienes idea de quién más estaba en esa casa.

Ella lo fulminó con la mirada y se encogió de hombros.

—Supongo que veremos, ¿no?

—¿Por qué me cuentas algo de esto? —repetí, mi tono muy cuidadoso, como suele ser cuando trataba con locos.

Su mirada se movió hacia mí.

—Te estoy diciendo esto porque si no quieres que testifique, estaré feliz de permanecer en silencio... Por un precio.

Apenas conseguí no rodar los ojos.

—No estoy interesada, Deborah. Ten un buen día. Estábamos a punto de salir.

—Lo lamentarás —dijo ella a mi regreso—. No te haré esta oferta otra vez.

No dije nada de mal humor. Todo lo que obtuvo de mí fue el silencio.

Pensé que Sam comentaría ese intercambio, pero no dijo una palabra, sólo nos llevó al cine, fingiendo que no sucedió.

Me encontraba bien con eso.
--------------------

Chicas, preparence para los siguientes caps.. Es lo unico que voy a decir.
avatar
Tati.94
*******
*******

Femenino Mensajes : 407
Fecha de inscripción : 08/12/2016
Edad : 24
Club Brittana

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Finalizado Re: [Resuelto]Fanfic Brittana Gp: La otra. Epílogo

Mensaje por 3:) el Jue Dic 21, 2017 8:58 pm

lo unico que se me viene a la cabeza y fue una especie de promesa,.. fue santana el que a magullo al ex de britt y se lo merecía!!!
a ver como van las cosas ahora???
avatar
3:)
-*-*-*
-*-*-*

Femenino Mensajes : 5710
Fecha de inscripción : 06/11/2013
Edad : 27
Club Naya/Santana

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Finalizado Re: [Resuelto]Fanfic Brittana Gp: La otra. Epílogo

Mensaje por micky morales el Vie Dic 22, 2017 5:58 am

Que Sam no dijera nada es mas que misterioso, solo espero que Santana aparezca pronto y lo mande a la china!!!!
avatar
micky morales
-*-*-*-*
-*-*-*-*

Femenino Mensajes : 7100
Fecha de inscripción : 03/04/2013
Edad : 51
Club Brittana

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Finalizado Re: [Resuelto]Fanfic Brittana Gp: La otra. Epílogo

Mensaje por Isabella28 el Sáb Dic 23, 2017 3:59 am

Santana vuelve te extraño!!! Ya quiero esos capitulos.
avatar
Isabella28
******
******

Mensajes : 375
Fecha de inscripción : 12/10/2017
El mundo de Brittany

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Finalizado Re: [Resuelto]Fanfic Brittana Gp: La otra. Epílogo

Mensaje por Tati.94 el Sáb Dic 23, 2017 11:26 pm

3:) escribió:lo unico que se me viene a la cabeza y fue una especie de promesa,.. fue santana el que a magullo al ex de britt y se lo merecía!!!
a ver como van las cosas ahora???
Fue Britt la que lo golpeo despues de engañarla con su amiga. San todavia no lo a tocado jajaj
avatar
Tati.94
*******
*******

Femenino Mensajes : 407
Fecha de inscripción : 08/12/2016
Edad : 24
Club Brittana

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Finalizado Re: [Resuelto]Fanfic Brittana Gp: La otra. Epílogo

Mensaje por Tati.94 el Sáb Dic 23, 2017 11:28 pm

micky morales escribió:Que Sam no dijera nada es mas que misterioso, solo espero que Santana aparezca pronto y lo mande a la china!!!!
Definitivamente Sam se trae algo entre manos veamos cuando regresa San, para que lo ponga en su lugar.
avatar
Tati.94
*******
*******

Femenino Mensajes : 407
Fecha de inscripción : 08/12/2016
Edad : 24
Club Brittana

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Finalizado Re: [Resuelto]Fanfic Brittana Gp: La otra. Epílogo

Mensaje por Tati.94 el Sáb Dic 23, 2017 11:29 pm

Isabella28 escribió:Santana vuelve te extraño!!! Ya quiero esos capitulos.
La llamas y se aparece!!! Jaja aquí los tienes.
avatar
Tati.94
*******
*******

Femenino Mensajes : 407
Fecha de inscripción : 08/12/2016
Edad : 24
Club Brittana

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Finalizado Re: [Resuelto]Fanfic Brittana Gp: La otra. Epílogo

Mensaje por Tati.94 el Sáb Dic 23, 2017 11:31 pm

Capítulo 27


Estaba soñando.

Yacía en la cama sobre mi estómago. Mi ropa interior de encaje siendo bajada por mis caderas en tirones lentos y suaves.

Me retorcí un poco mientras fueron liberadas de mis muslos, bajaron por mis rodillas, entonces puff, desaparecieron. Unas manos comenzaron a frotar mis pies, pasando un gran pulgar por mis suelas, entonces nudillos  recorrieron el arco. Una atención especial fue pasada trabajando en las  yemas sensibles debajo de mis dedos, sabiendo donde apuntar,  calmándome con un toque brusco y adictivo.

Conocía esas manos habilidosas.

Eran las de Santana, por supuesto.

¿Sobre quién más estaría soñando?

Gemí en la almohada a medida que masajeó, ascendiendo por mis pantorrillas, hundiéndose en el tejido muscular.

Cuando alcanzó mis muslos, me elevé en mis codos y rodillas, levantándome a un par de centímetros de la cama. Este era mi sueño, después de todo, y estaba de humor para más que un masaje.

Sentí sus rodillas encajar entre las mías desde atrás, vaqueros raspando contra mi piel desnuda, entusiasmándome.

Sus pechos empujaron mi espalda mientras sus manos serpentearon debajo de mi camisa, acariciando mis senos, y sus labios rozaron suavemente contra mi nuca. El deseo llegó a mi torrente sanguíneo como un opiáceo, haciéndose cargo de mis sentidos con una atracción fuerte.

No me quitó la blusa, solo le dio un tirón alto sobre mi clavícula y la sacó de su camino.

Palmeó mis tetas bruscamente justo cuando sentí su punta tocando mi sexo.

Arqueé la espalda, las piernas extendidas más amplias, dándole la bienvenida, como un cordero dispuesto al sacrificio. Me mordió la nuca y empujó en mí, fuerte.

Y ahí fue cuando lo supe.

Oh, Dios.

Esto no era un sueño.

Pero era demasiado tarde. Estaba demasiado colada por ella para que importara, de un modo u otro.

Follamos gratuitamente como bestias en celo, rápido y salvaje.

Tenía las sábanas en un agarre de muerte mientras avanzaba con fuerza  en mí, una y otra vez, caderas golpeando mi culo con cada balanceo.

Hizo contacto directo y contundente, entonces se retiró, frotando, arrastrándose a lo largo de mis paredes hasta que solo su punta permanecía, entonces embistió de nuevo.

Era tan buena. No podía formar una palabra coherente, no en ningún idioma, pero no necesité hacerlo. La cadencia de rogar era bastante universal.

Todavía bombeaba en mí, su ritmo implacable cuando lo perdí, me vine con gritos fuertes. Se sacudió profundo, se arraigó allí, y se vino en grandes chorros tangibles, mi coño ordeñando cada uno fuera de ella, nuestros cuerpos en perfecta sincronía.

El silencio fue puntuado solo por nuestros corazones golpeando y las respiraciones jadeantes por un buen rato.

Se quedó dentro de mí, su aliento golpeando contra un omóplato sensible, sus manos apoyadas en puños a cada lado de mí. Dios, la quería de nuevo. La primera vez no debería haber sucedido, y aquí estaba yo, lista para someterme a una segunda.

Gimoteé cuando comenzó a retirarse. Era una protesta.

La ignoró, liberándose a sí misma, incluso cuando mi carne resbalosa trataba de succionarla de regreso adentro.

—¿Me extrañaste? —La voz de Santana era clara y mordaz, y justo junto a mi oreja. Su tono era letal, como si estuviera entregando un golpe.

Algún sentimiento despiadado me desgarró. Algo extraño, una mezcla incongruente de ira y alivio, de comodidad salvaje.

—Dijiste que no regresarías. —Mi voz salió errónea, no cómo tenía intención. Se suponía fuera acusatoria, pero en su lugar era implorante y delicada en una forma que encontré intolerable.

Ella se había ido. Se fue. No tenía nada de qué sentirme culpable.

—Eso no es lo que dije. Dije que no sabía cuándo regresaría.—Mientras habló se bajó de la cama. Caí sobre mi estómago de golpe mientras la luz inundaba el cuarto.

—Tenemos que hablar —gruñó.

Rodé sobre mi espalda justo a tiempo para verla dar grandes zancadas, todavía en sus vaqueros, en mi baño adjunto. Se quitó el condón y lo arrojó en el pequeño basurero.

No aparté la mirada mientras se lavó y metió su miembro agotado en sus boxers.

En algún punto se quitó la camisa, quedando en sujetador y no se molestó en subir la cremallera de sus pantalones.

Disfruté la vista mientras regresó al dormitorio y comenzó a merodear.

Pero más que su cuerpo espectacular, me llamó la atención que se movió alrededor de mi cuarto, lanzándome miradas cada cierta cantidad de pasos, como si no pudiera contenerse. Estaba rara, más rara que lo usual.

Había una oscuridad en sus ojos, un gran vacío negro que me llamaba a mí, a  alguna parte integral de mí, muy profundo dentro de la médula de mis huesos, que ni siquiera me di cuenta que existía. Era embriagador.

Presenciaba algún nuevo nivel de su ira, y no hizo nada más que atraerme, incluso cuando sabía que lo único que debería estar haciendo era echarla.

—Te deshiciste de Tato —rezongó, saliendo al pasillo, entonces regresó al cuarto nuevamente.

Me senté, arrastrando las sábanas conmigo, cubriendo mi desnudez. Eso le llamó la atención, y dejó de pasearse, justo en el umbral, sus ojos en las sábanas.

—Está en lo de Raf —dije a la defensiva—. Es el perro de Raf, como también mío. Era su turno. —Esto era medio cierto. Parte de ello, de todos modos. Raf amaba a ese perro tanto como yo, y lo llevó sin reparos.

Pero la razón por la que lo envié allí, por supuesto, no la estaría compartiendo con Santana. Tato no  ejaba de ladrarle a este nuevo chico que estoy viendo, no resultaría bien, lo sabía.

Sin embargo, pareció captar el atisbo de engaño al instante a decir por la forma en que su comportamiento repentinamente cambió.

Su labio se curvó, ojos recorriéndome en un modo que no me gustó. Como si estuviera viéndome recién en aquel momento. Como si solo ahora se diera cuenta de algo sobre mí que encontró desagradable.

—Sé sobre ese otro hombre. —Su tono era más que acusatorio. Era asqueado. Mi cuerpo entero se tensó. ¡¿Cómo se atreve?!

—Eso fue malditamente rápido—agregó en voz baja y vehementemente.

Fue una oración corta, sin muchas palabras, pero de algún modo, fue suficiente para transmitir algo muchísimo peor que una acusación o asco.

Me dijo que estaba herida. Como que yo la hubiera herido gravemente. Como si yo hubiera hecho algo equivocado. Como si yo fuera la mala aquí.

Eso me hizo explotar.

—¿Discúlpame? —le espeté.

—No te disculpo.

Eso me tenía maldiciéndola. En voz alta y con soltura. Perdiendo mi calma. Completamente.

—Él no es el otro hombre —gruñí—. Tú eres la otra mujer, y eso es todo lo que
alguna vez serás. No sé qué era yo para ti, pero tú nunca fuiste mi mujer. Eso no era lo que teníamos.

Un segundo se encontraba cerca del pasillo, al siguiente me tenía atrapada en la cama, moviéndose tan rápido que me hizo marear.

—Eso es una mentira —protestó en mi rostro—. Y tú no eres una mentirosa, Brittany. Creo que solo trataste de sacar eso porque te estás mintiendo a ti misma.

Traté de quitarla de encima, pero eso solo la tenía moviendo sus caderas,   situándose más seguramente contra mí, nuestros cuerpos pegados.    Sentí su bulto duro creciendo con cada movimiento, aplastándose crudamente en mi pelvis.

Y sentí mi temperamento volar. Me sentí perderlo.

—Tú te fuiste —le solté, toda mi amargura, cada gramo de mi ira en aquellas tres palabras.

Se estremeció sobre mí.

—No quería hacerlo. ¿No puedes ver que no quería hacerlo?

Su voz era una súplica, y el tono era como una bálsamo para mi cólera, calmándolo al instante, y aunque mis sentimientos eran un poco volátiles,  ya no eran tan sencillos como la guerra que estuve sintiendo meros momentos antes.

—Te fuiste —dije de nuevo, pero el tono había cambiado por completo, así que ahora le suplicaba.

Gimió, un ruido dolorido, y comenzó a besarme. Se lo permití. No, no le permití. Lo acepté.

Chupé su lengua y no la detuve incluso cuando sentí sus manos entre nuestros cuerpos, liberando su erección. Saltó al liberarse, golpeando mi muslo. Me dio tiempo para detenerla mientras alcanzaba el bolsillo, abrió un condón y se lo puso.

No la detuve. Ni siquiera lo consideré. Su mano guio su punta lentamente a mi entrada. Dios, había olvidado cuán imposiblemente dura se ponía. Cuán grande era. Cuán perfecta.

Esa primera vez, podría haber culpado a estar al borde del sueño. Pensando que estaba soñando. No tenía ninguna excusa para esta ronda.

Tan pronto como su mano se deslizó de entre nuestros cuerpos, mis piernas serpentearon firmemente alrededor de sus caderas. Me agarró el cabello con ambas manos, todavía besándome mientras se empalaba en mí con cada embestida dura.

No sostuvo mis manos cautivas, por una vez, no las ató.

Las dejó libres, mis manos curvadas alrededor de sus hombros, aferrándola a mí. Golpeó nuestros cuerpos contra la cama, una y otra vez, sus vaqueros  raspando contra mis muslos internos mientras me hundía profundo en el colchón.

En algún punto, sus manos dejaron mi cabello y fueron a mis caderas.  Quitó su boca para observarme mientras se elevaba en sus rodillas.

Agarró mi culo en ambas manos y me levantó en sus embistes posesivos.

Mis manos, las cuales habían sido forzadas de sus hombros, se movieron a  mi propio cuerpo, agarrando los montículos sensibles de mis senos en mis palmas, empujándolos juntos, dándole un infierno de vista.

No fue desvalorado. Se tensó y se aplastó en mí, acercándose.

Las luces en el dormitorio eran brillantes, y por lo tanto mi vista fue sin obstáculos mientras la vi comenzar a perderlo, la frialdad yéndose, lo salvaje haciéndose cargo de sus ojos hermosos y rotos.

Su mandíbula se aflojó, su mirada perforando la mía, llevándome con ella,  arrastrándome abajo, directo en el corazón de esta locura que compartíamos.
Si dependiera de mí, y no lo hacía, habría dormido después de eso.

Sabía que necesitábamos hablar, pero era madrugada, y mi cuerpo había sido agotado. Dos veces.

De un tirón salió de mí, de mi interior, y bajó de la cama.

Ya me hallaba al borde del sueño cuando sentí sus manos agarrar mis tobillos y comenzar a jalar.

—Oh, no, no lo haces, cariño. —Su voz áspera era un canturreo tosco—. No consigues dormir. No esta noche.

Arrastró mis caderas hasta el borde de la cama, abriendo mis piernas amplias. Escuché los sonidos de ella poniéndose otro condón.

Todavía no había abierto los ojos, pero ya no estaba de humor para dormir.

—Mírame. —Su voz retumbó.

Abrí los ojos justo a tiempo para observarla empujar entre mis muslos. Trepé  sobre mis codos para ver cada centímetro grueso de ella desaparecer dentro de mí.

—Eres insaciable —le dije, con la voz baja y necesitada.

—¿Lo has olvidado? —replicó—. Y además de eso, han sido meses… para mí. —Su tono era tan oscuro y acusador que mis ojos se dispararon a su rostro, catalogándola, intentando descifrar si quiso decir lo que pensé. Pero no podía distinguir su expresión, y no lo aclaró.

De lo contrario, ella estaba ocupada. Y yo también. No quedaba demasiado lugar en mi cerebro exigido para gastar preguntándome qué se encontraba en el suyo en aquel momento.

Plantó sus puños a cada lado de mis caderas, meciéndose dentro y fuera de mí en un ritmo taladrante.

Traté de ir a dormir después de esa ronda, pero ella, otra vez, no aceptó eso.

—Levántate —dijo, manos en mis hombros, jalándome hasta sentarme—. No hay tiempo de dormir. Todavía tenemos que hablar.

Me apoyé en mis manos, bajando la mirada a mí misma.

Ella todavía usaba sus vaqueros. Se había lavado, otra vez, e incluso subió la cremallera esta vuelta. Pero yo continuaba desnuda, completamente, sentada en el borde de la cama, con las piernas extendidas bien abiertas.

Lucía tan carente de dignidad, la forma en que estaba abierta para ella, dejándole mirar cada parte del cuerpo que le permití tener tres veces, que me instigó a la acción.

—Si quieres que me quede despierta —le informé, poniéndome de pie y moviéndome para ponerme mi bata favorita de seda—, voy a necesitar café.

Dejó el dormitorio sin una palabra para hacer dicho café, presumí.

Tomé la oportunidad para higienizarme y peinar con mis dedos mi cabello desaliñado. También, me di una buena reprimenda en el espejo.

¿Qué está mal contigo?, me pregunté. ¿Por qué sigues regresando por más?

Pero fue rápidamente claro que la reprimenda no hizo bien, después que me enderecé a un nivel mínimo, salí a unírmele en la cocina. Regresando por más.

Me entregó una taza de café cuando entré a la cocina, pasó por mi lado hacia la sala de estar, y tomó asiento. Eso era inusual.

Nunca simplemente se sentaba.

Era tan extraño que me encontré parándome cerca de ella, en su espacio personal.

Solo sorbió su propio café y se me quedó mirando. Sorbí el mío y también me le quedé mirando. No tenía idea qué decirle, por dónde comenzar.

La verdad era, no quería comenzar, porque sabía cómo terminaría. No vuelvas aquí. Terminamos.

¿Cómo iba a alguna vez lograr hacer salir esas palabras de mi boca?

No tenía idea.

Pero sabía que necesitaba hacerlo.
avatar
Tati.94
*******
*******

Femenino Mensajes : 407
Fecha de inscripción : 08/12/2016
Edad : 24
Club Brittana

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Finalizado Re: [Resuelto]Fanfic Brittana Gp: La otra. Epílogo

Mensaje por Tati.94 el Sáb Dic 23, 2017 11:34 pm

Capitulo 28


—No sé qué decirte —le dije al final, después de que termináramos nuestras tazas.

Habíamos estado en silencio todo el tiempo, mirándonos la una a la otra entre largos tragos de café. Ninguna de nosotras quería tener esta conversación, parecía.

Tomó la taza de mi mano, la puso en la mesa, luego me levantó del suelo por las caderas, colocándome a horcajadas sobre ella.

Exhalamos nuestro aliento a café en la boca de la otra.

—Creí que dijiste que teníamos que hablar —dije con suavidad—. Esto no  resolverá nada.

No respondió, solo me miró fijo un rato mientras trabajaba entre nuestros cuerpos, preparándonos.

—Santana —lo reprendí cuando me di cuenta que estaba decidida a follarme de nuevo.

Se quedó quieta, con intensos ojos fríos, luego regresó a la acción, alcanzando mis manos, colocándolas, con las palmas abajo, sobre sus pechos.

—Adelante —dijo con voz áspera—. Tócame. Hazlo.

Lo hice, las manos moviéndose sobre sus pechos, suavemente trazando su  piel con cicatrices, y mientras observaba la forma en que la hacía encoger, supe por qué quería que lo hiciera.

Era doloroso, y ella quería que le doliera.

Sin embargo, después de todo lo que había pasado, de todas las formas en las que me lastimaba a mí misma, yo no quería eso.

Quité mis manos, agarrando las suyas en donde sostenía mis caderas. Hizo un sonido de dolor y me besó.

Pues qué charla.

Me tomó allí en su regazo, abriendo mi bata y empalándome.

—Condón —grité. Solo porque tuvimos una noche de desliz, hace meses, no significaba que quería ser tan descuidada de nuevo.

—Tengo una mejor idea —dijo con voz rasposa en mi boca. Mientras hablaba, cerró los ojos, dejando caer su cabeza hacia atrás, y movió sus caderas arriba y abajo, follándome duro, haciéndome rebotar en su regazo con manos firmes y caderas sacudiéndose.

Perversa como era, sus palabras, lo que podían haber implicado, combinadas con la forma en la que me trabajaba, hicieron que me vinieramen un abrir y cerrar de ojos, ciñéndome en su alrededor,  preguntándome qué demonios estaba mal conmigo incluso mientras me  apretaba  en su longitud y me venía.

Aun intentaba recuperar el aliento cuando sacó su polla y me bajó al suelo.Sobre mis rodillas.

Ella no había terminado.

Agarró mi cabello en ambas manos y arrastró mi cara hasta su regazo. Aún  seguía dura y palpitante. Su polla hinchada se hallaba resbaladiza y lo suficientemente cerca para lamer. Cuando su punta tocó mis labios,  pareció que no podía contenerme. Abrí y comencé a chuparla como si estuviera hambrienta por ello.

No duró mucho así.

Rugió mi nombre mientras su semen bajaba caliente por mimgarganta.Todavía lamía su longitud sacudiéndose cuando habló.

—Sé que él pasó la noche aquí.

Me alejé como si se hubiera prendido fuego.

Mi bata había estado abierta, pero no removida, la cerré y volví a atar el cinturón con manos temblorosas.

Por una vez fue mi turno de caminar de un lado a otro. No la miré durante un largo tiempo, y cuando al fin lo hice, deseé no haberlo hecho.

Aún se encontraba sentada, su gruesa y agotada longitud colgando groseramente de sus pantalones, pero creo que ni siquiera lo notó.

Tenía los brazos doblados sobre sus pechos y me miraba de una forma que no podía soportar.

Se veía lastimada y vengativa al mismo tiempo.

Pasaron varios segundos después de que encontré mi voz. Y mi indignación.

—¿Y cómo sabes eso? ¿Tu novia espía te lo dijo?

Se quedó dura como una piedra.

—¿De qué estás hablando?

Mis labios se curvaron. Podía sentir que se iba a poner feo.

—Túsabes.

Algo le pasó a su cara, algo aterrador.

Se puso de pie, metiéndose de nuevo en sus pantalones y subiéndose la cremallera, sus ojos nunca me dejaron. Una crueldad que nunca vi antes superó su expresión.

—No sé —dijo entre dientes—. Explícamelo.

—Esa mujer a la que tienes espiándome. Ella te lo dijo, ¿no?

Toda su cara se tensó, y supe que algo malo pasaba. Permaneció tan quieta,  pero algo volátil se retorcía en agonía debajo de la superficie de esa quietud.

—¿Cómo sabes sobre la mujer espiándote? —me preguntó.

Quería maldecirla en cinco idiomas por la pregunta, pero me las arreglé  para responder lo suficientemente civilizada. Al menos ahora ella sabía que yo era consciente de ella. Era algo que necesitaba abordar, que necesitaba sacar a relucir.

—Vino a verme. ¿No sabías?

Su cara apenas se retorció, pero sus hombros comenzaron a sacudirse.

Se veía como si estuviera a punto de estallar, de perder la cordura completamente.

Tuve miedo de ella, eso era lo mucho que estaba perdiendo su compostura siempre presente.

Siempre supe que ella era peligrosa. Pero mis instintos, en los que confiaba antes de Santana, constantemente me decían que, mientras que ella era peligrosa, no lo era para mí.

Ahora no me sentía de esa manera.

Algo oscuro y vil se adueñó de ella. Apenas se movió, pero sin embargo, sabía profundo en mi interior, que se enfureció a un grado que nunca había visto antes.

Hasta el punto de la violencia.

Yo temblaba. Esta no era Santana y su combinación usual de perversa y magnífica. Esta no era Santana furiosa = Yo excitada.

Esto era algo incontrolable. Lo sabía.

—¿Te contactó directamente? —Su rostro lucía fraudulentamente sereno, pero su voz no escondía nada. Sonaba asesina.

—Vino a mi casa. Tenía todo tipo de cosas interesantes que quería decirme sobre ti.

No podía hablar de ella sin revelar mis sentimientos, aunque intenté esconderlos.

Mis celos eran muy poco disimulados, pero mientras la estudiaba, me di  cuenta de que eso no importó. Ella nunca los notaría, porque simplemente no los buscaba.

Estaba demasiado envuelta en sus propias emociones volátiles incluso para notar las mías.

—¿Vino aquí? ¿A tu casa?

No respondí, no me molesté en repetir, solo la miré. Maldijo, con fluidez y violentamente.

—¿Te puso una mano encima? ¿Te lastimó?

No pude manejar una respuesta durante varios segundos, ya que la forma en la que lo preguntó hizo que me diera cuenta de algo.

Esta furia, esta rabia pura que estaba atravesando no iba dirigida a mí.

Era para ella. Me sentí aliviada y tan desconcertada como nunca.

—No —salió finalmente.

Eso pareció sacarle algo de la furia, lo que era bueno. Podía respirar de nuevo cuando no se veía tan a punto de estallar.

—Solo vino aquí… ¿para hablar?—Finalmente se las arregló para decir.

—Sí. Me lo contó todo, Santana. Lo sé todo.

Sus cejas se juntaron amenazadoramente.

—¿Ella te contó todo? Jodidamente no lo creo. No sabe todo, y he trabajado  con ella durante mucho tiempo, así que puedo adivinar lo que sí te dijo. Una  combinación convincente de mentiras y verdades. Pero veo que te afectó.

—¿Estás diciendo que nunca me has mentido?

—No como pareces pensar. ¿He sido completamente directa contigo? No. ¿He mentido? Sí. Pero no más de lo que debía.

—Sé que solo te acercaste a mí por lo que sea que pasaba con tu hermana y Dair.

Maldijo, y fue tan bueno como una admisión de culpabilidad.

—Sí, ese es el porque me acerqué a ti en ese entonces. Pero no tiene una mierda que ver conmigo estando aquí en este momento.

Retrocedí. Era algo horrible de oír, porque me hacía pensar que…

—Entonces solo te acostaste conmigo porque…

—¡No! Maldición, no. Para. Te investigué por mi hermana. Busqué tu casa. Llegué a conocer tus rutinas, intentando descubrir si estabas viendo a Dair. Pero, como dije, eso no tiene una mierda que ver con que nosotras tuviéramos sexo.

—Entonces por qué…

—Te follé porque no pude jodidamente evitarlo, ¿de acuerdo? Nunca fue  parte del plan. Siempre fue en contra del maldito plan ¿está bien? Admitiré  que invadí tu privacidad mucho más de lo justo. Yo, mierda, Brittany, comencé a observarte y me gustó lo que vi. Más que gustó.

Tomó una respiración profunda.

—Escucha, para entender por qué me obsesioné contigo tan rápido,  necesitas algo de información sobre mí. He hecho un montón de cosas.  Cosas terribles. Cosas de las que una mujer no puede regresar. Nunca    vuelves. En cambio, terminas adueñándote de esas cosas, y solo se vuelven una parte de quien eres.

»Para mejor o para peor, soy dueña de un montón de equipaje sangriento  del que nunca podré alejarme. He sobrevivido a demasiadas cosas de las  que no puedo regresar, y demonios, sé que aún hay algunas por venir.

Me estudió por un momento, tratando de evaluar mi reacción, luego continuó—: Llevo toda mi carga lo mejor que puedo, pero sé mejor que nadie  que nunca puedo tener una vida normal. Incluso si todos mis problemas se  resolvieran, y mi hermana estuviera a salvo, mi vida nunca será pacífica.

»Ni siquiera sabría en donde comenzar para ser pacífica. No estoy adaptada a las reglas de la sociedad normal.

»Cuando estás tan jodida en la cabeza, el engaño se vuelve una forma de vida. Las mentiras se vuelven la norma.

»No miento porque me gusta. Nunca he disfrutado la quemazón en la parte posterior de mi garganta cuando abro mi boca y digo inexpresiva falsedades interminables, grandes, pequeñas, de omisiones, día tras día.

»Miento porque en resumidas cuentas: la verdad es la muerte para mí; sin importar cuánto la ansíe.

»Pero Dios, ansío la verdad.

»Imagina a alguien dañada como yo con todo eso dentro de mí, aborreciendo el engaño, ansiando la evasiva honestidad.

»Tropezando con una mujer como tú.

»No existía una cosa sobre ti que no pudiera leer. Incluso si se encontraba un poco escondido, no importó. Eres un pedazo de vidrio que podía sostener en  mi mano. ¿Así que, qué si se empañaba un poco, o conseguía un poco de  arena en él? Todo lo que tenía que hacer era voltearlo, limpiarlo, y puff, brillante y transparente como siempre.

»Pero en realidad, ni siquiera tuve que hacer eso. La belleza en ti, esta criatura preciosa que por alguna maldita razón me dejó tenerla, una y otra vez, era que si yo quería la verdad de ti, todo lo que tenía que hacer era  preguntar y me la dirías. No andas con juegos. Eres incapaz de engañar.

»Eres la verdad, Brittany. Entonces si no podía, ¿no debía tenerte? Te ansiaba, así que seguí regresando.

»No estoy muerta por dentro. No todo de mí. Algo permanece, algo que no solo vive por la venganza.

»Eso es lo que me enseñaste.

Me dejó sin palabras, sin respiración, sin piernas para sostenerme.

Se preocupaba por mí. Ahora estaba segura de eso, al menos. Quedaban  muchas más preguntas, pero esa era la única que más me molestaba.

Yo era como una niña.

Me moví hacia ella, apoyando mi mejilla contra su pecho.

Envolvió sus brazos alrededor de mí. Nos quedamos así por mucho tiempo,  presionadas juntas mientras me preguntaba qué demonios se suponía iba  a hacer. ¿Esto cambió algo?

Se sentía que sí. Pero los sentimientos y la realidad eran dos cosas diferentes.

—Ella dijo que era tu amante.—Finalmente rompí el silencio. Traté de mantener eso adentro, pero no pude.

Suspiró y pasó una mano por mi cabello.

—Es una buena mentirosa. Eso la hace grandiosa en su trabajo. Nosotras no dormimos juntas.

—¿Desde cuándo? —Otra cosa que no pude guardarme.

—Desde que yo tenía quince años, y solo entonces para marcarla como mía   y mantenerla segura de las otras personas con las que trabajábamos. Ellos  me tenían miedo, y siendo mía la ponía fuera de los límites.

—¿Entonces por qué está tan interesada en mí?

—Demonios si lo sé. Si tuviera que adivinar, diría que es algo de celos  sobrantes del pasado. Pero te diré una cosa… no te molestará de nuevo.

Tomé una profunda respiración, tratando de contener otra pregunta. Lo intenté y fallé.

—¿Has estado con… alguien más, desde que has estado conmigo?

Se puso tensa, pero no dudó.

—No. —Una larga pausa—. No te haré la misma pregunta. —Su voz adolorida—. No quiero saber.

Estaba preparada para responderle, para aclarárselo cuando continuó—:  Una vez fui torturada por una enferma hija de puta en particular. Me rebanó en franjas con un cuchillo oxidado y sin filo. Cuando oí sobre tu otro hombre y tú, cuando oí que pasó la noche aquí, dolió peor que eso. Solo para que sepas.

Comencé a temblar.

—San.—Mi voz se atascó en su nombre—. Él no… nosotros no hemos, eeh,  no tuve sexo con él. Pasó la noche, pero durmió en el sofá, ¿de acuerdo? No he hecho más que besarlo.

—No entiendo. ¿Entonces por qué pasó la noche?

—No lo sé. Él quería hacerlo. Pero nunca hizo un movimiento. Lo llevábamos despacio.

Apenas terminé de pronunciar la última palabra antes de que estuviera besándome.
avatar
Tati.94
*******
*******

Femenino Mensajes : 407
Fecha de inscripción : 08/12/2016
Edad : 24
Club Brittana

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Finalizado Re: [Resuelto]Fanfic Brittana Gp: La otra. Epílogo

Mensaje por micky morales el Dom Dic 24, 2017 6:04 am

Aclarado el punto, espero que San haya regresado para quedarse, no a vivir obvio pero si para ser exclusiva con Britt y desaparecer a ese labios de mero!!!! bien, desaparecere por un par de dias, asi que hasta muy pronto y FELIZ NAVIDAD!!!!!!!
avatar
micky morales
-*-*-*-*
-*-*-*-*

Femenino Mensajes : 7100
Fecha de inscripción : 03/04/2013
Edad : 51
Club Brittana

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Finalizado Re: [Resuelto]Fanfic Brittana Gp: La otra. Epílogo

Mensaje por Isabella28 el Lun Dic 25, 2017 5:34 pm

Lo que dijo san me quito un poco de esperanza.
avatar
Isabella28
******
******

Mensajes : 375
Fecha de inscripción : 12/10/2017
El mundo de Brittany

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Finalizado Re: [Resuelto]Fanfic Brittana Gp: La otra. Epílogo

Mensaje por Tati.94 el Lun Dic 25, 2017 5:48 pm

micky morales escribió:Aclarado el punto, espero que San haya regresado para quedarse, no a vivir obvio pero si para ser exclusiva con Britt y desaparecer a ese labios de mero!!!! bien, desaparecere por un par de dias, asi que hasta muy pronto y FELIZ NAVIDAD!!!!!!!
San no estuvo con nadie mas, eso es prueba de su fidelidad hacia Britt. Esperemos que el entrometido de Sam no se vuelva a parecer.

Feliz navidad!!
avatar
Tati.94
*******
*******

Femenino Mensajes : 407
Fecha de inscripción : 08/12/2016
Edad : 24
Club Brittana

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Finalizado Re: [Resuelto]Fanfic Brittana Gp: La otra. Epílogo

Mensaje por Tati.94 el Lun Dic 25, 2017 5:50 pm

Isabella28 escribió:Lo que dijo san me quito un poco de esperanza.
Estoy de acuerdo. Lo que ha dicho no es muy alentador, ni ella misma sabe si estara viva mañana quizás por eso evita hacerle promesas a Britt.
avatar
Tati.94
*******
*******

Femenino Mensajes : 407
Fecha de inscripción : 08/12/2016
Edad : 24
Club Brittana

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Finalizado Re: [Resuelto]Fanfic Brittana Gp: La otra. Epílogo

Mensaje por Tati.94 el Lun Dic 25, 2017 5:55 pm

Capítulo 29


Me desperté sola en la cama. Me senté.

¿Se fue?

Instantáneamente me enojé.

No enojé. Me enfurecí con ella, por muchísimas complicadas razones, pero una de ellas, la más importante, era terriblemente simple.

Se fue. Quería que se quedara, e independientemente del porqué, no se quedó. Se había ido. Era tan sencillo y tan devastador.

Y no tenía idea de donde estábamos. Finalmente me dejó dormir después de la última ronda de sexo, y me quedé inconsciente; pero lo que necesitábamos hacer era hablar.

¿Cómo pudo hacer eso?

Volvió solo por media noche, pero hizo bastante daño.

Haciendo un lío mi cabeza.

Haciendo un lío mi corazón.

¿Y luego se fue sin un adiós?

No podía permitirlo. No podía hacer esto de nuevo. No por sexo ni por amor.

¿Pero qué pensé que podríamos haber arreglado?

Ella no podría ofrecerme nada. Deduje lo suficiente del trabajo actual en el que estaba para entender eso, por lo menos. Ni siquiera algo ocasional, lo cual tristemente hubiese aceptado.

Todo lo que podía darme era un gran y gordo tal vez, solo tal vez algún día, y simple y llanamente necesitaba más que eso. Me empezaba a enfurecer cuando oí abrirse la puerta principal.

Me puse mi bata y atravesé en estampida la casa.

Y allí se encontraba Santana, cerrando la puerta detrás de sí con una mano y un ramo de lirios rosas en la otra.

Mi enojo me abandonó con un largo y soñador suspiro.

—Lo olvidé anoche —explicó, sosteniendo las flores—. Pero lo recordé esta mañana. Me di cuenta que tus chicos te traían diferentes tipos, así que pensé que te sorprendería.

Sonreí, moviéndome para tomarlas.

—Es verdad, me gusta la variedad.

—Espero que solo hables de flores cuando dices eso.

Me reí, dándole un vistazo sobre el hombro.

—¿Ahora dices chistes? ¿Seguramente es una señal del apocalipsis?

Me recompensó con su versión de una sonrisa afectuosa. Puse los lirios en  un florero y acababa de colocarlo en la mesa del recibidor cuando su voz hizo que mi aliento se quedará en mi pecho.

—Si me dices que me aleje, lo haré. De otro modo… nunca te dejaré en paz, nunca te dejaré avanzar con tu vida.

Cerré los ojos con fuerza.

—Aléjate.

—¿Lo dices en serio?

Me mantuve firme, a duras penas.

Dejé escapar un profundo y tembloroso aliento y le di un suave y tembloroso—: Sí. Necesito avanzar, y nunca lo haré si seguimos haciendo esto. No si tú no puedes darme algo real, algo duradero.

—Siempre te he dado algo real. Esto es real. Y por si sirve de algo, durará siempre y cuando yo viva.

Una poderosa emoción hizo que se me engrosara la voz. No podía creer lo  que me decía.

—¿Entonces porque nunca siquiera hablamos del futuro?

—No tengo un futuro, Brittany. Pero si lo tuviera… si lo tuviera, sería tuyo. Te lo daría en un latido. Desearía poder darte todo lo que mereces.

—¿Podrías explicarme eso? ¿Por qué no tienes futuro?

—No me corresponde contar esos secretos.

—Ese es nuestro gran problema. Si solo pudieras dejar de ser tan críptica por un segundo y decirme que es lo que pasa.

Sus puños se apretaron.

—Estoy haciendo mi mayor esfuerzo —enunció lentamente.

—Bueno, necesito que lo hagas mejor. Si me estás pidiendo lo que creo que estás pidiendo, que te espere, por una indeterminable cantidad de tiempo, entonces por lo menos necesito algunas respuestas.

Sus ojos se cerraron y su mandíbula se apretó en derrota, y pensémque no había ningún chance para nosotras.

Pero entonces me probó que me equivoqué con ella, otra vez.

—Hazme una pregunta y haré lo mejor posible por respondértela, ¿de acuerdo?

No sabía si me encontraba aliviada o aterrada. ¿Qué estaría dispuesta a  hacer por una Santana que en verdad se sinceraba conmigo respecto a su vida?

No lo podía imaginar.

Empecé con la pregunta más importante.

—¿Por qué no tienes futuro?

—En estos momentos estoy en una misión que es muy peligrosa. Ya he recibido seis balas por ello en dos ocasiones diferentes y he perdido a muchos hombres. Estoy protegiendo a un testigo, a uno muy importante, uno que está en gran peligro. No puedo discutir los detalles del caso, pero es de alto riesgo, y no tengo otra opción que llevarlo hasta el final.

—¿No pueden simplemente ocultarse por un tiempo?

—Debemos y lo hacemos, pero este testigo tiene enemigos poderosos trabajando en el gobierno, y mi equipo ya ha sido puesto en peligro dos veces. Y además, en algún punto mi testigo dará testimonio en un juicio muy público. No podemos escondernos para esa parte.

—Tengo la impresión de que tu hermana está justo en medio de este lío. ¿Cuán involucrada se encuentra?

Su boca se volvió una mueca que me hizo querer romper a llorar, estaba tan lleno de dolor.

—Ella es la testigo.

Oh, Dios. En realidad no había forma de que se saliera.

—Pelearé hasta el final para protegerla, para mantenerme con vida—continuó—. Pero nuestras posibilidades son casi nulas. Es imposible endulzar esto. E incluso si de alguna manera tenemos éxito y mantengo viva  a Elena el tiempo suficiente para que haga el trabajo que tiene que hacer, aun así me quedan años de trabajo por delante antes de que pueda dormir tranquilamente por la noche.

—Así que —dije silenciosamente—, si somos optimistas y las cosas funcionan a tu favor, ¿hablamos de que me pides que te espere por años?

—Es una muy buena posibilidad. Lo siento. Desearía poder darte una mejor respuesta.

Yo también lo deseé.

—Dime algo dulce, San—dije en voz baja.

—Sé que no estoy siendo justa contigo. Sé que debería dejar que avances.  Pero no puedo. Haré cualquier cosa para estar contigo tanto tiempo como pueda. Cualquier cosa que me pidas.

Asimilé eso. No sabía cómo lo hacía, pero siempre se las arreglaba para decir las cosas que hacían que valiera la pena que me quedara, sin importar cuán poco tenía para ofrecerme.

—De acuerdo —dije al final, incluso mientras mi mente seguía examinando  las cosas que había aprendido—. Te esperaré. Siempre y cuando seas fiel. Y siempre y cuando trates jodida y arduamente volver a mí tan pronto y tan a menudo como puedas.

Cerró los pocos metros de piso que nos separaban, sus manos fueron a mi cabello. Se inclinó y tocó nuestras frentes.

—Gracias. Ahora necesito que hagas algo por mí.

—¿Ujum? —pregunté con los ojos cerrados, absorbiendo su tierno toque.

—Bota a ese hijo de puta al que has estado viendo. Llámalo ahora mismo y   dile que se terminó. Y también, ambas sabemos que soy paranoica; pero lidia  con él cuidadosamente en el futuro. No estés a solas con él. Mi gente no  pudo averiguar mucho, además de lo básico, y no encontraron nada sólido  en su historia. No me gusta eso. Nunca he conocido a un hombre sin ningún tipo de pasado.

—De acuerdo, lo haré justo después que te vayas —le dije, sintiéndome un poco decepcionada de mí misma porque no me pusiera más triste simplemente dejar ir a Sam así de fácil.

¿No significó nada para mí? ¿Solo lo usé como rebote?

La respuesta me hizo sentir culpable. Esperaba algo mejor de mí misma.

—Solo asegúrate que sepa que es el jodido final. Clava cada clavo en ese jodido ataúd.

Estaba celosa y no la culpaba. Habría estado igual de celosa.

—Lo haré. No le daré esperanzas. No sería justo.

Desde algún lugar de la casa, mi celular empezó a sonar. Eduard me llamaba.

¿Qué mierda? ¿No podía tener un descanso?

Santana se hallaba justo detrás y vio el nombre en la pantalla cuando yo lo hice.

Me arrancó el teléfono de la mano y contestó con un muy encantador—: ¿Qué mierda quieres?

Me senté al borde de la cama y la observé con los brazos cruzados en mi pecho. Diablos, tal vez ella podía meterle un poco de sentido al idiota de mi ex. Seguro como el infierno, yo nunca fui capaz.

No podía escuchar lo que Eduard decía desde su lado; pero pude ver por la reacción de Santana que no le gustó.

—Su jodida mujer, eso soy —retumbó en el teléfono—. No hay nadie más. Solo yo desde ahora en adelante, hijo de puta.

»¿Demandarla? ¿Tienes el coraje de hablar sobre demandarla? ¿Estás jodidamente loco? Amenázala de nuevo y haré que te arrepientas.—Hubo una pausa—. ¿Cómo? Te lastimaré, lentamente, pedazo de mierda.

Bueeeeno, pensé. Eso fue suficiente.

Le arranqué mi celular de la mano y colgué, dándole una mirada exasperada.

—Puedo manejarlo. Confía en mí.

Abrió la boca y yo levanté una mano.

—Créeme —repetí—. Tienes suficiente de que ocuparte. Yo puedo lidiar sola con mi molesto ex. ¿De acuerdo?

Asintió, pero seguro como el infierno que no pareció gustarle. Y entonces, porque no podía prolongarlo eternamente, hice la pregunta que estuve temiendo.

—¿Cuánto tiempo puedes quedarte?

Maldijo y supe que no me gustaría la respuesta. Y no me gustó. Se fue después de una hora.

****

Hice lo que cualquier mujer haría cuando acababa de tener una noche de absoluta felicidad en los brazos de su ex. Llamé a una amiga.

Rachel sabía la mayor parte de mi jodida situación actual de citas, así que consiguió los honores.

—Tuve sexo con ella cinco veces anoche.

Hizo una pausa por unos segundos en el otro lado. Por el ruido de fondo, podía decir que se hallaba en el trabajo, en la galería del complejo Cavendish.

—¿Cuál ella? —preguntó.

Hice una mueca. Era una pregunta justa. Y por eso la mueca.

—Santana.

—Joder. ¿Así que realmente no terminaron?

—Es complicado.

—Siempre lo es —dijo irónicamente—. Pero cinco veces no suenan como si hubiesen terminado.

—No lo hicimos. Volvimos, es solo que, tú sabes, se irá por mucho tiempo. Es una larga historia, pero la versión corta es que ahora tengo que hacer una llamada muy desagradable a Sam.

—Bueno, diablos. Llevaré el vino.

****

Un par de horas después, tomaba mi tercera copa de vino y cocinaba la cena de Rachel.

La desagradable llamada telefónica salió como esperaba.

—¿Y qué vas a hacer ahora? —me preguntaba Rachel—. ¿Cuáles son las exigencias de salir con una súper espía?

—No estoy exactamente segura. Te mantendré informada. Mucho de hacer mi vida como es usual y esperar por ella, supongo.

Hizo un ruido con la nariz ante eso. La miré.

—Piensas que soy una tonta. —Observé—. Que no debería esperarla.

Negó con la cabeza, con los ojos muy abiertos como si la hubiese malinterpretado.

—No dije eso. Solo tú puedes decir si vale la pena esperar. Sin embargo, te diré algo que aprendí por las malas. No puedes no amar a alguien solo porque quieres. Créeme. Así que si la amas, realmente la amas, entonces por supuesto que vale la pena esperar.

—¿Incluso años?

—Incluso tu vida entera. ¿Cuál es la otra opción? ¿Conformarte con Sam? Eso no funcionaría. Tuve un Sam una vez, ya sabes, en esos años que pensaba que Quinn y yo no teníamos esperanza. Y así como no puedes no  amar a una persona, no puedes hacerte amar a alguien, tampoco.

—¿Así que no soy una tonta total por esto?

—No. Infiernos, no, no lo eres. Yo he ido por la ruta tonta, e involucra ir en contra de tu corazón, no seguirlo. Estás enamorada de ella ¿no?

No sé cómo sucedió; pero ni siquiera tuve que pensar en mi respuesta.

—Sí.

—Entonces, si me lo preguntas, ninguna espera es demasiado tiempo.

Pensé en algo y le sonreí.

—Dios, soy terrible para el sexo casual.

Ambas nos reímos largo y tendido ante ese eufemismo.

—Únete al club —me dijo.
avatar
Tati.94
*******
*******

Femenino Mensajes : 407
Fecha de inscripción : 08/12/2016
Edad : 24
Club Brittana

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Finalizado Re: [Resuelto]Fanfic Brittana Gp: La otra. Epílogo

Mensaje por Tati.94 el Lun Dic 25, 2017 5:59 pm

Capítulo 30


Estaba enloqueciendo. Directamente. Ni siquiera sabía a quién llamar para hablar.

Esto era embarazoso y demasiado loco para creer. No fue nada obvio lo  que me hizo notarlo. Por eso me llevó tanto tiempo darme cuenta que había algo diferente en mí.

Fue el olor de la pizza el que lo hizo.

Sólo unos días después de que Santana me visitara. Mis hijos vinieron a cenar. Era el turno de Gustave para cocinar, y preparaba su mejor plato: pizza Margherita. Le enseñé la receta. Todos la sabíamos de memoria.

Podía reconocer el olor y sabor de cada ingrediente que puso en la salsa,  pero cuando lo cocinó, olió extraño para mi. No como si todo hubiera ido mal. Ni siquiera era necesariamente un olor que no me gustara. Era distinto.

—¿Qué es ese olor? —pregunté a Raf. Nos hallábamos en el comedor, poniendo la mesa.

—Esa es la mejor salsa de pizza del mundo que nos enseñaste a memorizar al nacer —dijo Raf, sonriendo. No lo olía.

Fui a la cocina, mirando por encima del hombro de Gustave en la cacerola.

—¿Hiciste algo diferente a la salsa? —pregunté. Me lanzó una mirada  perpleja por encima del hombro.

—¿Estás bromeando? ¿Quién se mete con la perfección?

Bueno, demonios. Gus tampoco lo olía. Traté de ignorarlo, pero terminé pensando en ello cada vez más.

El olor de muchas cosas cambió últimamente. Pero tomó algo familiar, una  receta familiar, hacerme darme cuenta de que no era la comida diferente.

Era yo. Yo estaba cambiando, y ese no era el único cambio.

Gané un poco de peso, pero lo atribuí al hecho de que salía a comer mucho cuando me veía con Sam.

Entonces, enloqueciendo infernalmente, conduje a la tienda después de que mis hijos se fueran, en medio de la noche, para tomar una prueba de embarazo en casa.

Es imposible, me tranquilicé, quizás por milésima vez. Es al menos  improbable, traté de decirme a mí mismo cuando lo imposible no funcionaba, porque era simplemente una mentira.

Dios mío, ¿qué iba a hacer? Este no era un problema que debería tener en esta etapa de mi vida. Era ridículo. Demasiado tonto para darle crédito. Maldición.

Siempre tuve problemas con la píldora, y Eduard consiguió una vasectomía después de que nació Gustave, así que no era algo por lo que tuviera que preocuparme mucho.

Hasta que una noche, meses atrás, Santana decidió presentarse en mi casa sin condones. Maldita sea

No podía creerlo. Era demasiado tonto. Era demasiado vieja para lidiar con un error como este. Está bien, cometer un error como este.

Compré cinco pruebas de embarazo, las traje a casa, las puse en mi cama y las miré. Y luego usé cada una, una por una. Y sólo las miré fijamente.

Cinco señales más.

Me encontraba muy consciente de lo improbable que era obtener cinco  falsos positivos. Las pruebas de embarazo en casa eran bastante precisas en estos días.

Aun así, hice una cita con mi médico, tomando su primer turno disponible. Pero sabía lo que necesitaba saber.

Me encontraba embarazada.

Santana me embarazó.

Mi primera reacción, y duró un tiempo, fue pura sorpresa.

Santana me dejó un número, nada más, y dijo muy claramente que era sólo para emergencias. Por eso esperé hasta después de la cita de mi médico para llamarla. Quería estar absolutamente segura antes de hacerla enloquecer conmigo.

—Jimmy's Market —una voz masculina desconocida contestó el teléfono.Pensé al principio que había marcado mal. Pero pregunté de todos modos.

—Necesito hablar con Santana. Es una emergencia.

—Aquí no hay ningúna Santana. Número equivocado, señora.

Su tono era abrasivo, pero revisé la tarjeta, y el número que marqué, y el que había en ella eran el mismo, así que continué.

—Dile que Brittany necesita hablar con ella.

Hubo un largo silencio en el otro extremo y, con una maldición, añadí—: Es una emergencia, como dije.

Más silencio. Esperaba que el idiota estuviera tomando notas.

—Dile que... mierda... dile que acabo de descubrir que estoy embarazada.

Odiaba hacerlo así, pero no conocía el sistema que usaban, no sabía si podía hablar directamente con ella y sentía que necesitaba saber que iba a ser madre, cuanto antes mejor.

La otra línea se quedó muerta. Bueno, demonios.

¿Qué se suponía que debía hacer ahora?
avatar
Tati.94
*******
*******

Femenino Mensajes : 407
Fecha de inscripción : 08/12/2016
Edad : 24
Club Brittana

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Finalizado Re: [Resuelto]Fanfic Brittana Gp: La otra. Epílogo

Mensaje por 3:) el Lun Dic 25, 2017 6:56 pm

Bueno después de la que quinta o sexta maratón sde sexo sin condón y britt no quedaba embarazada era un puto privilegio de los diócesis jajaja
Ya quedaron gran parte de lo que hace san claras.... Lo malo es ver como termina??
A ver si san aparece o no??
avatar
3:)
-*-*-*
-*-*-*

Femenino Mensajes : 5710
Fecha de inscripción : 06/11/2013
Edad : 27
Club Naya/Santana

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Finalizado Re: [Resuelto]Fanfic Brittana Gp: La otra. Epílogo

Mensaje por JVM el Lun Dic 25, 2017 9:08 pm

Pfff bueno San hizo su regreso triunfal jajaja porque vaya forma de volver y de cierta forma hablaron y resolvieron las cosas...
por fin se confirmo el embarazo, asi que muero por ver como toma la noticia San
y se confirmo tambien que Sam tiene algo oculto, aunque aun queda la duda de que fue a hacer a la casa de Britt, creo que fue con un motivo solo espero que no sea nada malo o que San resuleva todo
avatar
JVM
-
-

Mensajes : 1170
Fecha de inscripción : 20/11/2015

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Finalizado Re: [Resuelto]Fanfic Brittana Gp: La otra. Epílogo

Mensaje por Isabella28 el Mar Dic 26, 2017 8:03 am

Lo bueno es que hablaron, lo malo es que britt este embarazada y no tenga un futuro muy claro con san.
avatar
Isabella28
******
******

Mensajes : 375
Fecha de inscripción : 12/10/2017
El mundo de Brittany

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Finalizado Re: [Resuelto]Fanfic Brittana Gp: La otra. Epílogo

Mensaje por micky morales el Mar Dic 26, 2017 2:14 pm

Que felicidad Britt esta embarazada y yo volvi, jajajajaja en fin... me abria gustado saber como fue ese final con labios de salamandra, ahora a ver que pasara cuando ese msj llegue a Santana!!!!!
avatar
micky morales
-*-*-*-*
-*-*-*-*

Femenino Mensajes : 7100
Fecha de inscripción : 03/04/2013
Edad : 51
Club Brittana

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Finalizado Re: [Resuelto]Fanfic Brittana Gp: La otra. Epílogo

Mensaje por Tati.94 el Mar Dic 26, 2017 9:11 pm

3:) escribió:Bueno después de la que quinta o sexta maratón sde sexo sin condón y britt no quedaba embarazada era un puto privilegio de los diócesis jajaja
Ya quedaron gran parte de lo que hace san claras.... Lo malo es ver como termina??
A ver si san aparece o no??
Jajajaj si, si. Bueno, quedo claro creo que todo ¿No? O que falto? Esperemos que no tarde tanto.!!
avatar
Tati.94
*******
*******

Femenino Mensajes : 407
Fecha de inscripción : 08/12/2016
Edad : 24
Club Brittana

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Finalizado Re: [Resuelto]Fanfic Brittana Gp: La otra. Epílogo

Mensaje por Tati.94 el Mar Dic 26, 2017 9:15 pm

JVM escribió:Pfff bueno San hizo su regreso triunfal jajaja porque vaya forma de volver y de cierta forma hablaron y resolvieron las cosas...
por fin se confirmo el embarazo, asi que muero por ver como toma la noticia San
y se confirmo tambien que Sam tiene algo oculto, aunque aun queda la duda de que fue a hacer a la casa de Britt, creo que fue con un motivo solo espero que no sea nada malo o que San resuleva todo
Si, resolvieron las cosas pero todavia San se tiene que estar yendo, eso es lo malo. Si, ahora la gran duda de qué fue hacer Sam en la casa de Britt. Bueno no debe de ser.
avatar
Tati.94
*******
*******

Femenino Mensajes : 407
Fecha de inscripción : 08/12/2016
Edad : 24
Club Brittana

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Finalizado Re: [Resuelto]Fanfic Brittana Gp: La otra. Epílogo

Mensaje por Tati.94 el Mar Dic 26, 2017 9:18 pm

Isabella28 escribió:Lo bueno es que hablaron, lo malo es que britt este embarazada y no tenga un futuro muy claro con san.
Si es triste que Britt este embarazada y que su futuro con San sea como una neblina. No tengan seguro nada.
avatar
Tati.94
*******
*******

Femenino Mensajes : 407
Fecha de inscripción : 08/12/2016
Edad : 24
Club Brittana

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Finalizado Re: [Resuelto]Fanfic Brittana Gp: La otra. Epílogo

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 7 de 9. Precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9  Siguiente

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.